El cascanueces

Imaginate m'hijo

April 23, 2019

El Cascanueces es un popurrí sobre varias partes de la suite de Chaicovski.


Voy a cantarles la Obertura Miniatura
del Cascanueces de Tchaikovsky, un compositor
que a muchos, por distinto tipo de razones,
no los convence, dicen que es un músico inferior,
pero otros, al contrario, no se cansan de inventar
coreografías de sus obras, para beneplácito
del público, que corre presuroso a reservar
ubicaciones para todas las funciones del ballet,
Yo quiero un palco para ver “El lago de los cisnes”
y otro para “La Bella Durmiente” y deme para cuando den
mi preferida, “El Cascanueces”, no me quiero perder
al Hada de las Ciruelas Confitadas y me muero sobre todo
con esa parte de la danza típica de no sé que parte,
que región de Rusia ni si ahí siguen bailando así,
pero me gusta, y tambien me gusta
aquella otra del Cascanueces donde…
Tocan tres flautistas juntas, y suena así,
es precioso, usté no me dirá que no
porque yo lo mato, nadie puede ser tan
frío e insensible como para no entender
esta melodía tan graciosa y simple que perduró,
con su inagotable brillo y su candor,
por generaciones y generaciones
de borregos y borregas que crecían con una ilusión
que nunca pudo ser, acaso nada más que un sueño
pero estoy seguro de que va a llegar el…
Día en que la ciencia va a poder alcanzar
un nivel de genialidá como para lograr
transformar este mundo sin son en una canción;
Y si no es la ciencia física
la que va a operar la transformación,
va a tener que ser la ciencia social,
aunque sólamente en sentido figurado,
pero eso no nos sirve, no es lo que queríamos,
siempre nos pasa lo mismo,
te dicen un título sensacional,
y después resulta que todo es
un simple artificio retórico,
todo es metáfora, vos te pones a buscar
un cascanueces de verdá
y en vez de eso te dan
un rompecocos bailarín que quiere
hacesre pasar por…cascanueces
pero vos sabés que no es,
aunque es signo de adultez
comportarse como si en verdad
esta vez lo que ves es un cascanuez
y también que cuando un poquito después
viene la parte del final,
los que bailan el llamado Vals de las Flores,
no son violetas ni capullitos de alelí,
no hay ningún geranio, ni un clavel,
ni siquiera flores de laurel,
no hay ninguna flor de ceibo ni, me temo,
ningún crisantemo, no hay tulipanes,
no, no hay ningún jazmin, ni magnolias de jardín,
no hay una maldita flor de lis,
y por más que fuerces la nariz
no podés sentir nungún perfume de ninguna flor,
lo único que viene desde el escenario
es una baranda que los bailarines
sin querer te mandan porque ya no pueden más,
de tanto salto, tanta voltereta huelen a mofeta
y en primera fila no se puede más, vos te levantás
y te vas a casa con un remís
a escuchar el compact disk…
mientras vas entrando en concentración,
se te desempolva la imaginación
y empezás a vislumbar al verdadero cascanueces
tantas veces invocado y que por fin, cual serafín,
sale de adentro del ropero del dicho aquel,
“tocaremo hasta que aclare”, pero él
no salía del ropero, en tanto vos,
ya no habrá quien te detenga, ni entre dos,
tus dos tías no te pueden detener,
la visión del casacanueces te trastorna,
te transforma en una tromba humana
que se lleva todo por delante, no te para nadie,
te persiguen todos los vecinos
con sus perros que te ladran,
y también las ambulancias
que vinieron a llevarte al hospital,
si es que te pueden alcanzar,
cuidado que si llegan a agarrarte,
a darte la captura, se termina tu aventura
y ya después no tiene cura,
el cascanueces no aparece nunca más
y te quedás en una cáscara de tiempo
con las llaves en poder de la entidad recaudadora
y no podés abrirla más.