El Neoliberalismo

Imaginate m'hijo

April 23, 2019

El neoliberalismo
se postula a si mismo
como un método imperfecto
de vivir, pero con una salvedá:
que a pesar de sus defectos
y con todos sus problemas
es el único sistema
que puede hacer funcionar la sociedá.

Por favor, que conste en actas
que hay dos cosas inesactas
en esa nueva teoría,
dos mentiras hay en esa afirmación;
una es, Su Señoría
que la sociedá funcione
y la otra, usté perdone,
si al decirlo se me pianta un pokemon

pero el neoliberalismo
ni siquiera es eufemismo
sino que es directamente
el mas práctico sinónimo que hay
de la muerte y quien lo cuente
como método de vida
puede que hable por Florida
pero no por Argentina o Uruguay.

El neoliberalismo
desde su mismo bautismo
o en el útero prestado
del capitalismo que lo reparió
ya venia vacunado
contra el hombre no rentable
que si no era tan amable,
de morirse solo, él siempre lo ayudo.

El neoliberalato
tiene cuerda para rato
y con ella anuda el moño
del regalo de la globalización,
nuevo y ultimo retoño
de la trinidad profana
que en relevo de la otra invade miente afana,
mata y establece su ritual de adoración
con un nuevo calendario que en vez de los santos
tiene las fechas de vencimiento
estipuladas en las Cartas de Intención
que no explican la intención de lo que dicen porque
al igual que los del otro, son oscuros
los designios del nuevo Señor.

Este culto que se expande
como un gigantesco glande
en lugar de fecundar
esteriliza todo lo que alrededor
le sostenga la importancia
a algo que no de ganancia
y hasta los mas afectados
por las consecuencias de la enfermedá
se acostumbran a luchar por el triunfo
de los que triunfan sobre ellos
convirtiéndolos en terminales de un sistema
que es el que se expresa cuando hablan
convencidos de tener ideas propias
y las tienen, porque alguien se las vendió.

El neoliberalismo
se libera a si mismo
de las trabas que les ponen
los estados que una vez se estatuyó
y las nuevas condiciones
estatuyen estatismos
no estatales (son quietismos
como el de la estatua de la libertá)

El neoliberalismo se
contempla a si mismo
como aquel de la leyenda
que se ahogó en el agua que lo reflejó
pero hay una componenda:
la división del trabajo
da que no se hunda el majo
sino cualquier otro que ni figuró.

De este modo se expresaba
un fiscal que presentaba
en un juzgado los cargos
contra la patota neoliberal
pero el juez que estaba a cargo
dio todo por anulado
dijo que estaba implicado
en el caso este mismo señor fiscal

porque acababa el estado
de quedar privatizado
y el sólo era otro cesante
y si algo tenía para reclamar
que llamara en adelante
y en un tono mas paciente
al servicio de atención al cliente
bien dispuesto a aguardar en linea
hasta que la primera ave de rapiña
disponible, con suerte, lo fuera a escuchar.