Wer hat dich so geschlagen

¿Dime quién, mi señor profano,
profanó tu rostro amado
con saña, con crueldad?
Tu eres inocente, humilde y paciente.
En tí no cabe la maldad.

Yo soy el pecador,  
yo soy el miserable y culpable.
Mi crimen expiaré
en el dolor eterno,
en el fuego de mi infierno,
mi ruin delito purgaré.

Mostrar comentarios